Posts etiquetados ‘escritor’

“Alicia en el país de las maravillas” de Tim Burton

Desde hoy está colgada en Sikö y Denee mi crítica de “Alicia”
Os dejo un fragmento, leedla en http://www.sikoydenee.com/

(Av¡so, contiene spoilers)

Alicia en el lado oscuro.
Hace al menos dos años y medio que supe que Burton iba a hacer una versión de “Alicia en el país de las maravillas” y la idea me entusiasmó. Sobre todo porque hacía mucho que deseaba una versión oscura de Alicia. Algo similar a lo que se había hecho en “American McGee’s Alice” (juego del 2000). Una versión con una Alicia post-adolescente cínica y macabra. Una Alicia que lucha contra su propia locura.


Veamos el planteamiento del juego:
Tras los hechos de “Alicia en el país de las Maravillas” y “Alicia a través del espejo”, muere toda la familia de Alicia al arder su casa en un accidente. Ella llena de culpa y dolor cae en estado catatónico y es internada en un psiquiátrico donde es maltratada por los trabajadores. Diez años después, el Conejo Blanco la convoca para salvarlos en un País de la Maravillas totalmente alterado, convertido en una versión macabra del mismo, bajo el mando de la terrible Reina de Corazones.
Al igual que en la adaptación actual de Tim Burton, aparece el Jabberwocky/ Jeringóndor/ Galimatazo como personaje importante y también en este caso, es el sirviente más peligroso de la Reina de Corazones, contra el que tendrá que luchar Alicia.
Sin embargo, mientras que en este juego la trama se centra en la locura y la pugna de Alicia consiste en derrotar sus miedos y culpas para sobrevivir a su enfermedad y no quedar encerrada para siempre, la nueva versión de Burton muestra más bien un camino de rebeldía ante las normas establecidas y de crecimiento como persona. De ahí que no haya quedado tan oscura como yo esperaba. Me temo que esta vez haya pesado más Disney que Burton al contrario que en otras obras como “Pesadilla antes de Navidad”.

El Jabberwocky. De poema “sin sentido” a eje de una nueva historia de Alicia.
Burton ha dicho en más de una entrevista tener problemas con la obra original. “Siempre es una chica deambulando de un loco personaje a otro, y nunca sentí realmente ninguna conexión emocional.” Su objetivo por tanto con esta nueva película era dar a la historia un contexto que la convirtiera en una historia estructurada y no una serie de eventos.
Para dar sentido a la película Burton se centró en el poema Jabberwocky, un poema que es todo un clásico. El poema original se encuentra en “Alicia a través del espejo” en el primer capítulo, aunque se vuelve a hacer referencia a él más adelante. Alicia solo lo lee (del libro del Rey Blanco) y medita un momento sobre él. Sin embargo, la ilustración de John Tenniel que acompaña a la obra desde su primera edición en 1870, parece mostrarla a ella luchando contra el monstruo. Una imagen que utiliza casi igual la película en su “oráculo”. Todo un acierto en ese sentido.


(….)

Hace diez años y dos días fue mi 16 cumpleaños.

Le había pedido a mi padre el Final Fantasy VII como regalo. Tenía una idea muy vaga sobre lo que encontraría en el juego, apenas unos rasgos sobre su estética y trama, pero algo me decía que tenía que jugarlo.
Y mi padre regresó esa tarde con el Final Fantasy VIII que acababa de salir. Me quedé un momento dudosa con aquella caja en las manos. Le di la vuelta. En letras blancas ponía “Esta será la mejor experiencia de tu vida”.

—¿Lo devuelvo? —preguntó él.
Yo me mordí el labio.
—No —murmuré. Sentí calor en el pecho. Una especie de presentimiento—. Me lo quedo.
Y ya sólo con la introducción me quedé paralizada. Aquel “Liberi fatali” sonando entre unas olas CG que parecían tan reales que creía oler la sal, los pétalos flotando en un mar de hierba con Rinoa allí sola, a la espera, y al fin, Seifer y Squall, luz y oscuridad, los futuros caballeros de la bruja enfrentados en la batalla que los marcaría a ambos, literalmente, para siempre.

Después vinieron tantos personajes inolvidables y el calor que me provocaba necesidad de compartir mi pasión me llevó a encontrar un foro de fans de Final Fantasy (FFmaniacs) del que formé parte muy activa durante años. En este foro hice amigos importantísimos con lo que aún tengo un trato asiduo. Tuve además el privilegio de conocer allí al traductor a español del VIII, IX y X , al que pude consultar algunas dudas que tenía. Maechen, se llamaba en el foro.
Han pasado casi diez años de aquello y ayer, al hablar del lanzamiento del FF XIII con uno de aquellos amigos que hice en el foro, me quedé un momento sin aliento.

“Será la mejor experiencia de tu vida”, decía. Entonces sonaba pomposo, un anuncio exagerado y poco creíble, ahora solo puedo asentir. Cuando una obra de arte está bien hecha te remueve, te cambia. No eres el mismo cuando acabas de leer una gran novela o ver una película realmente buena, y tampoco eres el mismo cuando, tras la épica batalla final de un Final Fantasy llega el desenlace. Un final que se desea conocer, pero que al mismo tiempo deja con el vacío de la despedida de unos personajes y lugares que han marcado su huella para siempre.

Porque yo recorrí Balamb, Esthar y Galbadia. Surqué los cielos, el espacio, visité grutas llenas de peligros y castillos iluminados por una inmensa luna.
Después vinieron muchos otros FF (VII, IX, VI, X, XII) y cada uno lo disfruté de una manera muy especial. Todos fueron puertas hacia mundos inolvidables. Puertas que enlazaban de manera muy especial con mi deseo de toda la vida.
Desde muy pequeña quise ser escritora. Deseaba crear mundos nuevos llenos de magia y personajes que enraizaran en el imaginario de la gente, como otros escritores habían hecho conmigo. Pero, tras aquel primer Final Fantasy, mi anhelo viró un poco. Deseé ser guionista de Square, quería escribir mis propios Final Fantasy. Aquel sueño tenía poco futuro, pero aún así disfruté escribiendo junto a amigos que hice en aquel viejo foro, una historia que continuaba la de FF VIII.

Hace mucho que no escribo nada relacionado a FF. He regresado a mis propios universos, pero sin duda Final Fantasy, de manera consciente o inconsciente ha sido una influencia importante en mis escritos, tanto como los escritores a los que más admiro. Y es que uno no pude uno desprenderse de lo que le ha marcado.

¿Entonces cual es mi sueño?
Mi sueño es crear mundos tan sólidos y mágicos como los de Final Fantasy y que haya gente que se sienta tan inspirada y alentada con mis textos, como lo ha hecho esta saga conmigo.
Eso deseo. Eso y que siempre haya nuevos Final Fantasy que vivir, o al menos tener tiempo para desempolvar los viejos juegos y darme un revitalizante paseo por Esthar, Burmecia, Nibelheim, Figaro, Macalania, Bhujerba… Y ahora al fin, también por Cocoon.

Diez años de magia, diez años de sueños, diez años de amigos inolvidables que también sentían esa misma pasión.

(Esta crítica la hice para Sikö y Denee. Podéis leerla, así otras muchas  críticas, relatos, noticias… en: http://www.sikoydenee.com)

Reflexión sobre lo animes “Romeo X Juliet” y “El conde de Montecristo –Gankutsuou”

Ambos animes son adaptaciones de obras literarias, aunque lo más interesante es el hecho de que pertenecen al género fantástico mientras que los textos en las que se basan carecen de estos elementos.

Veamos ambos ejemplos por separado.

Romeo X Juliet

En “Romeo × Juliet” lo fantástico es el propio mundo. Una ciudad/continente que flota en el aire y que se llama “Neo Verona”. Existen una especie de pegasos con cola de dragón llamados Ryūba que son un símbolo de status (Romeo tiene uno de ellos).

Aparece como personaje el mismo “Willian Shakespeare”, que es dramaturgo y tiene escaso éxito con sus obras. Se hacen referencias a otras piezas literarias del autor durante la serie, en especial en los nombres de algunos personajes.

Como ya se ve, la serie es una adaptación muy libre de la obra y encandila más por su estética cuidada que por su guión.

El planteamiento es el siguiente: Lartes Montesco (padre de Romeo) quería hacerse con el poder y vengarse por un hecho de su infancia ocasionado por un Capuleto. Ataca por tanto a la familia real de Neo Verona, los Capuleto. Se introduce en el palacio y asesina a los reyes. Tan sólo Julieta, la pequeña hija del matrimonio, logra escapar junto con su mejor amiga Cordelia. Les ayuda un súbdito leal a Capuleto, el capitán Conrad.

Pasan catorce años, y Julieta vive escondida dentro del teatro propiedad de William Shakespeare. Ha de ocultar su identidad ya que Montesco la busca para matarla. Se hace pasar por un extra del teatro. Para ello viste de chico y lleva peluca. Además, en su tiempo libre es el Torbellino Rojo, el salvador de Neo Verona (una especie de “Zorro” enmascarado que ayuda a los aldeanos contra la tiranía de los Montesco.)

La guardia de la ciudad atrapa a una chica sospechosa de ser la superviviente de la casa Capuleto. Entonces el Torbellino rojo (Julieta) sale al rescate. Los guardias la persiguen y mientras huye cae por un precipicio. Un joven noble que vuela sobre el lomo de uno de los pegasos de Neo Verona la salva. Se trata de Romeo, pero en ese momento ninguno de los dos conoce la identidad del otro.

A partir de ahí Julieta sabrá de su pasado y la misión que debe cumplir para restaurar a la casa Capuleto en el poder, librando a la ciudad del tirano Montesco. Además, como no, habrá una trágica historia de amor entre Romeo y Julieta, facilitada por el hecho de que Romeo no tiene nada del carácter de su padre. Es por el contrario un chico encantador y decidido a gobernar Neo Verona de una forma muy distinta (cosa que, por supuesto, le complicará la relación con su padre y la vida en general, hasta el punto de ser desterrado de Neo Verona).

El conde de Montecristo – Gankutsuou

En “El conde de Montecristo” tenemos una ambientación futurista de ciencia ficción. Aunque también mezcla elementos del siglo XIX propios de la novela. Así pues, tenemos mansiones, carruajes de caballos, vestuario, fiestas decimonónicas junto a alta tecnología y viajes espaciales. Y he de decir que esa mezcla funciona y es uno de los mayores atractivos de la adaptación junto a las texturas usadas en la animación y la banda sonora.

La historia comienza en un carnaval en la luna en el año 5053. Allí, el protagonista (Vizconde Albert de Morcef en el caso del anime) conoce al Conde de Montecristo y queda fascinado por él.

A partir de aquí tendremos viajes interestelares, una París bastante extraña y lo que menos convence, las batallas de “mechas” (robots gigantes manejados por una persona desde el interior). Parece que estén puestas con calzador para atraer a los fans del género “mecha”, ya que esta serie funcionaría mejor sin ellos.

Por otra parte, en este anime, la estética refuerza el carácter fantástico de la historia. Se utilizan capas de texturas de una manera que recuerda en gran medida a la obra del pintor simbolista Klimt (en especial en la figura de Haydee).

Podemos añadir que el propio personaje del conde es un elemento fantástico: una especie de vampiro de piel azul que no necesita comer ni dormir, que tan solo vive para su venganza, mientras el demonio con el que hizo un pacto en el Château de If lo va consumiendo hasta quedarse con su cuerpo y alma.

Lo más curioso es que pese a los elementos fantásticos, ajenos a la obra original, esta adaptación es, en esencia, mucho más fiel que la primera película que se hizo del libro (“The Count of Monte Cristo” en 1934), que eludía personajes y tramas, mientras que en ésta aparecen todos.

Asimismo, la mayor modificación quizás sea el cambio de enfoque que en el anime pasa a Albert. Por tanto, mientras en la novela la búsqueda de venganza del conde se ve de manera compasiva, en el anime se convierte al Conde en un antagonista en cierta forma al ser el causante de los males que irán sucediéndose en la vida de Albert. Pero aún así, Albert comprende las motivaciones del Conde y el espectador lo hará con él, aunque manteniendo cierta distancia.

Además al inicio de cada capítulo, sobre una pieza de música espléndida, una voz en francés (del conde) nos habla de sus propias motivaciones y sentimientos.

~~

Así pues, tenemos dos formas distintas de abordar la inclusión de elementos fantásticos. En “Romeo X Juliet” los elementos fantásticos, en especial los árboles mágicos de los que no he hablado por no desvelar la trama, crean una nueva historia en la que se entretejen elementos de lo más interesantes, pero es más un juego con el espectador que una versión de la obra original. Curiosamente, mediante los cambios que se establecen en la historia, la venganza pasa a ser un tema central también.

En “El conde de Montecristo” por otra parte, los elementos fantásticos se utilizan para contar de otra forma la historia original, dándole un nuevo enfoque pero manteniendo la esencia. Es decir, renovando la historia para nuevos espectadores que quizás se sientan atraídos a la obra original gracias al anime.

PÁGINAS VERDES

Espiral blog2

Respiro gracias a la magia, a lo imposible, a las páginas verdes que hacen soportables las rojas.
Me gustan las alas iridiscentes y más si me permiten volar. Me gustan los caminos oscuros llenos de ramas retorcidas, sobre todo si al final se vislumbran las ruinas de un castillo en el que bailan los fantasmas al son de violines.
Adoro a las sirenas con sus cabellos de alga y luz entretejidos con perlas. También me gustan los dragones con su mirada inteligente y su aliento de fuego, y lloro cuando el héroe de turno viene a matarlo y acribilla a sus crías.
Me gustan los lagos semiocultos en cuyo fondo hay ciudades enteras llenas de vida, y lo mismo con los lugares sobre las nubes y los que se encuentran en el fondo de volcanes.
Me fascinan las hechiceras de ojos verdes y rojos con extraños peinados de trenzas y coletas. Me gustan los héroes de piel verde que representan lo que nunca podré ser pero que siempre desearé. Adoro y temo los talismanes que cumplen deseos y los cinturones de invisibilidad. Me encantan las orejas puntiagudas y los ojos brillantes entre las sombras.
Adoro las noches llenas de estrellas y lunas inmensas. Me gustan los dioses de la naturaleza que cuidan de la estabilidad del mundo y de la imaginación de sus criaturas.
Me encanta ver unicornios corriendo por praderas verdes y a las hadas asomadas entre los pétalos de flores rojas.
Adoro el brillo de los ojos de los gatos y cómo se transforman en panteras enormes cuando no los miras. Me gusta el sonido ácido de sus maullidos resonando entre callejones en penumbra. Me encantan las puertas dimensionales, los agujeros de gusano y las nebulosas en las que imagino civilizaciones desconocidas.
Me gusta Sikanda y todas las espadas mágicas, pero sobre todo las que se enojan cuando se hiere a un amigo.
Me gustan los libros escritos en rojo y verde y los que hablan de hechos antiguos llenos de magia que se dan por ciertos.
Detesto a los hombres grises y a los que pretenden convertirme en uno. No me gustan las mentiras que destruyen Fantasía aunque sí me gustan los hombres lobo.
Me encantan las buhardillas donde esconderme bajo mantas para leer y cruzar al otro lado. Me gustan las partidas de ajedrez con piezas que se revelan de su condición de instrumento, las ovejas que hablan y las esfinges con sus acertijos.
Adoro a las hechiceras crueles que tienen la fuerza que me falta. No me gustan demasiado las historias de robots enormes de combate, pero sí las de ejércitos a caballo.
Me gustan las magias de colores que huelen a azufre y a gominola. Me gusta el estruendo de los rayos en medio de una explanada de duendes.
Me encanta correr por los tejados, saltar y caer, despacio, como si nadara en el aire, y de ahí saltar de nuevo sobre las nubes y echarme en ellas y sorber su aroma a menta y estrujarlas para que caiga una lluvia de gaviotas sin graznidos.
Me gustan los barcos que flotan en el mar de niebla y mi pobre niño rico que desea aventuras y ser él mismo. Me gustan las luces que se cuelan entre los techos rotos de un templo en ruinas y los dibujos en las paredes que el tiempo ha borrado. Disfruto con los cielos rojos en los que vuela el fénix rumbo a su renacimiento. Me gustan las flechas de Artemisa y la tristeza de Deméter.
Adoro las historias y a los que las cuentan porque es lo que les hace seguir vivos.
Me encandilan las naves que surcan mares de estrellas entre planetas lejanos, me gustan las teorías sobre la muerte y la otra vida, así como los espíritus que anidan en lo vivo y lo inerte.
Me atraen y me aterran las muñecas que cobran vida y me miran con sus ojos de cristal brillante. Y lo mismo con el mundo al otro lado del espejo que tanto miedo me da. Pero me gusta poder adentrarme en él gracias a la ficción que actúa como barrera para mi cobardía.
Adoro ver hechiceras trabajando en sus encantamientos cerca del fuego y a los héroes que lo darán todo por su obsesión.
Me gusta la libertad absoluta que me ofrece la fantasía. Me encanta la música que crea vida, las ondas sobre las que bailan las hadas, me encantan los fantasmas simpáticos con ojos sorprendidos y los que se hacen amigos de pintores.
Adoro los cuadros misteriosos que te miran o cambian con el paso del tiempo. Me caen bien los monstruos que viven en tinteros de colegio y los monos que cambian su cola por una cuchilla.
No soy muy amiga de los orcos, pero sí de la elegancia siniestra de los vampiros, aunque sigo pensando que pierden glamour a la hora de alimentarse.
Me gustan las alas de mariposa y las plumas de cuervo, en especial si me sirven para echar a volar. Y prometo no acercarme al sol, a fin de cuentas yo soy más de lunas llenas.
Me encantan los relojes que dan trece campanadas a media noche, las escaleras de letras por las que asciende la emperatriz nívea, Señora de los Deseos, la de los Ojos Dorados y el libro que escribe el viejo en su montaña errante.
No me gustan las historias sin personajes femeninos poderosos, ni las que carecen de un trasfondo que extraer y sobre el que charlar durante horas junto a un té de flores o una caipirinha. Adoro las descripciones de atmósferas tétricas. Me gusta la lluvia, la tormenta, lo desolado, lo abandonado, las ruinas, lo perdido para siempre. Así como la desesperación, la locura y la diminuta luz que se vislumbra a lo lejos, que muchas veces no es más que una trampa para incautos, un canto de sirena para atraparnos aún más en la red de la oscuridad eterna.
Pero siempre queda pasar la hoja y seguir leyendo, y luchar con el ánimo y la escritura para que siempre haya más páginas verdes esperando a ser disfrutadas.

Esa es la comunidad de los hipogrifos, nuestro gremio de escritores de fantasía. :)
Estoy muy orgullosa de ser parte de este proyecto.
en este momento además está en portada un relato mio de terror, “Entre espejos”.

Echadle un vistazo :)