Posts etiquetados ‘amigos’

AVATAR

Publicado: diciembre 21, 2009 en Cine, Personal, Social
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Hacía tanto que  no me emocionaba así una película. Me encantan los Navi.

La banda sonora, los paisajes, las criaturas. ¡Quiero vivir en Pandora!  :_D

Ains…  Ya haré una crítica bien hecha en Siko y denee por lo pronto..

¡Ved Avatar!!! :D

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Viento

Publicado: noviembre 5, 2009 en Personal, Social, Uncategorized
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Los molinos de viento desde Arinaga. (foto que saqué en verano)

Me encanta verlos y más así, sobre el mar :)

Walk between stone giants

Publicado: noviembre 5, 2009 en Personal, Social, Uncategorized
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El programa “Comparte tu fortuna” parece hecho para mí.

Publicitaria, canaria, cuasi bilingüe en inglés, con grandes deseos de viajar, conocer gente de otras partes y ansias por “compartir las aguas de la vida”, como yo llamo desde pequeña a dar a conocer a otros las cosas que me apasionan.

Les he mandado un texto sobre el barranco de Guayadeque con esta imagen compuesta por fotos que saqué en el verano de 2005.

:)

Walk between stone giants

PÁGINAS VERDES

Espiral blog2

Respiro gracias a la magia, a lo imposible, a las páginas verdes que hacen soportables las rojas.
Me gustan las alas iridiscentes y más si me permiten volar. Me gustan los caminos oscuros llenos de ramas retorcidas, sobre todo si al final se vislumbran las ruinas de un castillo en el que bailan los fantasmas al son de violines.
Adoro a las sirenas con sus cabellos de alga y luz entretejidos con perlas. También me gustan los dragones con su mirada inteligente y su aliento de fuego, y lloro cuando el héroe de turno viene a matarlo y acribilla a sus crías.
Me gustan los lagos semiocultos en cuyo fondo hay ciudades enteras llenas de vida, y lo mismo con los lugares sobre las nubes y los que se encuentran en el fondo de volcanes.
Me fascinan las hechiceras de ojos verdes y rojos con extraños peinados de trenzas y coletas. Me gustan los héroes de piel verde que representan lo que nunca podré ser pero que siempre desearé. Adoro y temo los talismanes que cumplen deseos y los cinturones de invisibilidad. Me encantan las orejas puntiagudas y los ojos brillantes entre las sombras.
Adoro las noches llenas de estrellas y lunas inmensas. Me gustan los dioses de la naturaleza que cuidan de la estabilidad del mundo y de la imaginación de sus criaturas.
Me encanta ver unicornios corriendo por praderas verdes y a las hadas asomadas entre los pétalos de flores rojas.
Adoro el brillo de los ojos de los gatos y cómo se transforman en panteras enormes cuando no los miras. Me gusta el sonido ácido de sus maullidos resonando entre callejones en penumbra. Me encantan las puertas dimensionales, los agujeros de gusano y las nebulosas en las que imagino civilizaciones desconocidas.
Me gusta Sikanda y todas las espadas mágicas, pero sobre todo las que se enojan cuando se hiere a un amigo.
Me gustan los libros escritos en rojo y verde y los que hablan de hechos antiguos llenos de magia que se dan por ciertos.
Detesto a los hombres grises y a los que pretenden convertirme en uno. No me gustan las mentiras que destruyen Fantasía aunque sí me gustan los hombres lobo.
Me encantan las buhardillas donde esconderme bajo mantas para leer y cruzar al otro lado. Me gustan las partidas de ajedrez con piezas que se revelan de su condición de instrumento, las ovejas que hablan y las esfinges con sus acertijos.
Adoro a las hechiceras crueles que tienen la fuerza que me falta. No me gustan demasiado las historias de robots enormes de combate, pero sí las de ejércitos a caballo.
Me gustan las magias de colores que huelen a azufre y a gominola. Me gusta el estruendo de los rayos en medio de una explanada de duendes.
Me encanta correr por los tejados, saltar y caer, despacio, como si nadara en el aire, y de ahí saltar de nuevo sobre las nubes y echarme en ellas y sorber su aroma a menta y estrujarlas para que caiga una lluvia de gaviotas sin graznidos.
Me gustan los barcos que flotan en el mar de niebla y mi pobre niño rico que desea aventuras y ser él mismo. Me gustan las luces que se cuelan entre los techos rotos de un templo en ruinas y los dibujos en las paredes que el tiempo ha borrado. Disfruto con los cielos rojos en los que vuela el fénix rumbo a su renacimiento. Me gustan las flechas de Artemisa y la tristeza de Deméter.
Adoro las historias y a los que las cuentan porque es lo que les hace seguir vivos.
Me encandilan las naves que surcan mares de estrellas entre planetas lejanos, me gustan las teorías sobre la muerte y la otra vida, así como los espíritus que anidan en lo vivo y lo inerte.
Me atraen y me aterran las muñecas que cobran vida y me miran con sus ojos de cristal brillante. Y lo mismo con el mundo al otro lado del espejo que tanto miedo me da. Pero me gusta poder adentrarme en él gracias a la ficción que actúa como barrera para mi cobardía.
Adoro ver hechiceras trabajando en sus encantamientos cerca del fuego y a los héroes que lo darán todo por su obsesión.
Me gusta la libertad absoluta que me ofrece la fantasía. Me encanta la música que crea vida, las ondas sobre las que bailan las hadas, me encantan los fantasmas simpáticos con ojos sorprendidos y los que se hacen amigos de pintores.
Adoro los cuadros misteriosos que te miran o cambian con el paso del tiempo. Me caen bien los monstruos que viven en tinteros de colegio y los monos que cambian su cola por una cuchilla.
No soy muy amiga de los orcos, pero sí de la elegancia siniestra de los vampiros, aunque sigo pensando que pierden glamour a la hora de alimentarse.
Me gustan las alas de mariposa y las plumas de cuervo, en especial si me sirven para echar a volar. Y prometo no acercarme al sol, a fin de cuentas yo soy más de lunas llenas.
Me encantan los relojes que dan trece campanadas a media noche, las escaleras de letras por las que asciende la emperatriz nívea, Señora de los Deseos, la de los Ojos Dorados y el libro que escribe el viejo en su montaña errante.
No me gustan las historias sin personajes femeninos poderosos, ni las que carecen de un trasfondo que extraer y sobre el que charlar durante horas junto a un té de flores o una caipirinha. Adoro las descripciones de atmósferas tétricas. Me gusta la lluvia, la tormenta, lo desolado, lo abandonado, las ruinas, lo perdido para siempre. Así como la desesperación, la locura y la diminuta luz que se vislumbra a lo lejos, que muchas veces no es más que una trampa para incautos, un canto de sirena para atraparnos aún más en la red de la oscuridad eterna.
Pero siempre queda pasar la hoja y seguir leyendo, y luchar con el ánimo y la escritura para que siempre haya más páginas verdes esperando a ser disfrutadas.

Esa es la comunidad de los hipogrifos, nuestro gremio de escritores de fantasía. :)
Estoy muy orgullosa de ser parte de este proyecto.
en este momento además está en portada un relato mio de terror, “Entre espejos”.

Echadle un vistazo :)