Archivos de la categoría ‘Fantasía’

“El reino de lo imaginario, del arte, de la poesía, de los sueños es amoral, en él rigen el bien y el mal por igual y son igualmente necesarios.” Michael Ende, La carpeta de apuntes.

El 10 de diciembre de 2010 asistí al concierto de Theatre des Vampires, unos italianos a los que descubrí hace bastantes años gracias a Last.Fm y a los que me apetecía muchísimo ver en directo. Como teloneros actuaron los locales “Scandelion”.

Me habían hablado muy bien y que no me defraudaron. Espero volver a verlos. Theatres des Vampires comenzó tras una pausa en la que subieron todos enmascarados de manera un tanto demoníaca, marcando bien el carácter del grupo.

Sonya Scarlet, la vocalista, se liberó pronto de la máscara con cuernos y del abrigo para mostrarse, ante el entusiasmo del público masculino, con un vestuario bastante reducido. He de decir que al principio no me gustó mucho esa estética y la prefiero con el vestido de la segunda parte del concierto, pero entiendo que esa apariencia y la actuación un tanto sobresexualizada funciona dentro de su “escenificación vampírica”.

Tocaron bastantes de las canciones que me sabía, incluyendo la esperada “Carmilla” del último disco. No es que me entusiasme la canción, pero me gusta que hablen de los viejos relatos de vampiros, de los orígenes, de esas primeras vampiresas de la literatura, esas damas de la oscuridad que tanto me gustan, pero volvamos al tema.

En una pausa, Sonya se acercó al lateral del escenario y, muy discreta, dio un sorbo una copa negra. Me encantó que cuidará hasta esos detalles que la mayoría no iban a ver siquiera y entonces llegó la sorpresa. Abrió la boca y dejó caer un reguero de “sangre” que se le escurrió de manera magistral.

Y entonces, como no, comenzó “Blood addiction”. Hacia el final, no recuerdo en qué momento exactamente, Sonya sostuvo un libro con aspecto antiguo y recitó unos versos. Luego, de repente, el libro estalló en llamas. Me encantó. Me alegré de no haberlo visto en videos de otros conciertos. Sin la sorpresa perdería mucho.

He de decir que, pese a la estética y la actuación cuidada en todo detalle para demostrar que son unos auténticos hijos de la oscuridad, resultaron muy simpáticos y cercanos.Hubo algunos problemas técnicos que Sonya amenizó contándonos anécdotas y bromeando. Más de uno estaba deseando ofrecerle el cuello, estoy segura.

El 17 de diciembre de 2010 en el mismo local asistí a un concierto muy distinto. Los demonios del Teatro de vampiros dieron paso al ángel Priscilla Hernández.

Su esencia angelical es algo que se puede apreciar con solo escuchar su voz, pero que, en directo, reforzaba su espléndido vestido blanco y las preciosas alas que surgían de su espalda. Priscilla venía acompañada de otros dos músicos que demostraron su dominio sobre varios instrumentos, algo que también hizo la propia Priscilla.

Mientras la miraba no podía evitar pensar que, de haber sido bendecida con el don para la música (cosa que lamentablemente no ha sucedido), ese sería el tipo de espectáculo que yo habría querido hacer.Además, su música me parece ideal para ponérmela a la hora de escribir. En cuanto tenga tiempo para hacerlo os diré el resultado. Por ahora sólo sé que es adictiva y que ese “Nothing” sobre fantasmas me ha enamorado.

El concierto fue breve, pero dio tiempo a que nos hechizara. No es sólo que tenga una puesta en escena exquisita o una voz preciosa o un talento enorme para la música, es que además es una chica encantadora. Le deseo mucha suerte para este año y ojalá vuelva a tocar a Canarias.

La verdad es que me enteré tarde de este proyecto y la sensación fue ambivalente. Me encantó “Prince of Persia: Las Arenas del Tiempo”, el juego de 2003 con el que empieza la “Tetralogía de las Arenas del Tiempo”. Me llamaba mucho la atención por su ambientación. La fantasía “orientalista” tiene un gran atractivo y el tema del tiempo me apasionaba. Tenía que probarlo.

Lamentablemente soy un tanto torpe con los juegos de plataformas, pero disfruté muchísimo con los saltos y los efectos de la propia daga. Y más aún con el príncipe diciéndome “Esperad, no fue eso lo que sucedió”, cada vez que fallaba, porque la historia la narra el propio protagonista, lo que lo ata aún más a “Las mil y una noches”. (Todo es un flashback hasta casi el desenlace.)

Pero hablemos de la película. Mi negatividad venía de que ya he visto en lo que han acabado muchas películas inspiradas en videojuegos y teniendo en cuenta el tipo de juego me esperaba un producto de acción y nada más. Y la verdad, me ha gustado.

No es una película que pase a la historia del arte, pero es un buen producto  de entretenimiento. Los decorados y vestuarios son preciosos, la acción cuidada y el guión introduce los suficientes elementos para encantar a los fans de los juegos. De hecho la trama recuerda en muchos momentos a la del juego de 2003, pese a claras alteraciones, en especial, el final, que viniendo de Disney no podía dejar de ser feliz.

Los actores principales no me han convencido aunque no acabo de ver el motivo, les falta credibilidad en el papel. Pero me ha gustado mucho el personaje del comerciante /organizador de carreras de avestruces, con sus guiños modernos a estrategias publicitarias y evasión de impuestos.

Como curiosidad, hay legos inspirados en las carreras de avestruces de esta película.

En definitiva, una película que se deja ver y que, al menos a mí, me da ganas de desempolvar el juego y ponerme a saltar por palacios de Persia mientras me persiguen soldados de arena. Aunque la verdad, también me ha hecho recordar a “Asassin´s Creed” en más de una ocasión. (Peleas por los tejados, atalayas, los propios asesinos…) Y ese  juego aún lo tengo sin terminar. Ah… Si fuese posible controlar el tiempo :)

El jueves 22 de abril me dieron una grata sorpresa. Tenía entradas para el estreno de unos cortos financiados por el gobierno de Canarias. Mi padre conocía al jefe de producción de uno de ellos y yo había tenido la ocasión de charlar un poco con él unas semanas antes.

¿De qué va? , pregunté. Él solo me dijo “thriller de desapariciones en el mar”.

La verdad es que di por hecho que habría una explicación humana de esas desapariciones. Y lo que más me sorprendió fue encontrarme ante una obra de mi género estrella. ¡Un corto de género fantástico! En España y con dinero público. Todo un acontecimiento.

La verdad, tendría que volver a verlo y espero que sea posible en no mucho tiempo, pero en general me  gustó mucho. Me pareció impecable a nivel técnico y los actores se desenvolvían muy bien, en especial la actriz principal que logra transmitir a la perfección lo extraño de su personaje.

Mi mayor problema con el corto son algunas escenas que no aportan a la narración, aunque tendría que volver a verlo para opinar con más seguridad.

Pero con esa primera y única visión esta es mi crítica.

Un cortometraje es como un relato corto. No puede  sobrar nada. Todo lo que se muestra y cuenta ha de estar justificado por su función de cara a la historia. Y, igual que en la literatura, es mejor sugerir que decir.  El lector/espectador ha de completar el sentido con las sugerencias que le damos.  Por supuesto esto no es nada fácil. Es jugar a la cuerda floja entre ser demasiado explícito o demasiado críptico. Pero hay que hacerlo. Y más aún en un relato de carácter fantástico y con tintes de terror. Ser explícito en este género es destruir la magia.

De hecho tuve la sensación de que el guionista no tenía práctica en el género fantástico y que por eso explicaba la trama.

Veamos a lo que me refiero.

La escena que menos funcionó para mi es la de de animación en la que se cuenta el mito que da explicación a la historia.

Primero está la propia técnica de animación.  No tiene sentido en medio de un corto de imagen real tal como está planteado. Ese cambio en la visualización  requeriría de que esas imágenes fueran las que hubiera en el libro, por ejemplo, para que no fuera algo sacado de la manga o quizás que el inicio del corto estuviese también animado. También el narrador ha de tener algún vínculo con el corto y no ser una voz repentina.

En fantasía, más que ningún otro género el pacto con el espectador es de una importancia fundamental. Si perdemos la credibilidad es dificilísimo que la recuperemos. Y eso es aún más grave en un corto en el que todo ha de funcionar a la perfección.

Me dijo el jefe de producción que probaron  que fuera la actriz de la escena la que narrara y que no funcionaba. Bien, quizás no funcionara, pero no  creo que  su voz fuera el problema.

¿Cuál es entonces?

Según mi experiencia como escritora puedo ver que quizás la historia del barco surgió antes que ninguna otra, pero al final se convirtieron en dos separadas que más que apoyarse se empujan.  Entiendo que en un corto, como en un relato ha de haber un solo conflicto, una sola historia.

A nivel de trama no funciona. ¿Por qué mata mujeres y no hombres? Cuadraría si hubiese estado embarazada antes de que la capturaran y lo hubiese perdido por el maltrato en el barco, pero un hijo fruto de violaciones rara vez es querido por la víctima. Como digo, parece otra historia.

Por otra parte, volvemos a lo que contaba, explica demasiado. Es lo que literatura llamamos “explicativo”. Parece una justificación. Un añadido. Y es innecesario.

De hecho destruye la magia del relato. Tan sólo con el testimonio de la mujer que reconoce a la extraña del inicio como su hermana desaparecida y con los carteles habría bastado. Y el impacto sería mayor. Ahora mismo queda reiterativo y pierde impacto. La sutileza haría que la inquietud llegara mejor. Y es más, el final sería redondo.

Porque tal como está planteado, con esa leyenda ya sabemos lo que es la mujer del inicio y cuando vemos al final a la nueva desaparecida solo sonreímos pensando en lo que le pasará a la nueva incauta. Pero sin la leyenda sería ahí, en ese último instante cuando la viéramos salir del agua desnuda y repetir la frase del inicio cuando las piezas encajarían y nos dejaría sin aliento ante la constatación.  Sería como una bofetada cuando ahora solo nos reitera lo que sabemos.

Siempre tiene más efecto un relato completado por el lector mediante la sutileza y las pequeñas pistas, como ya he dicho.  Sin ese fragmento explicativo el final tendría un impacto brutal que ahora mismo no tiene. Sin embargo la semilla de una gran historia está más que presente y se podría mejorar con algunos cambios de montaje

Las pistas están puestas. Desde el inicio vemos que esa mujer que sale del agua no es normal. No sabemos que haya nada sobrenatural en ella, pero desconfiamos gracias al trabajo de la actriz. Ahora solo falta la valentía de meter tijeras a la historia, de dejar cabos sueltos para que sea el espectador quien los ate.

Hay otras escenas que sobran, pero no por el mismo motivo. Sobran porque detienen demasiado la acción y no aportan a la trama importante. La primera además es incoherente.  Se trata de la segunda vez que quedan, en esa ocasión fuera de la playa. No me funciona que ese espíritu del mar pueda salir del mar y además la información transmitida en escena es irrelevante. Lo único importante es que la chica quede con la mujer del inicio a solas, sin el marido. Y eso se podría zanjar en su primer encuentro. Por otra parte, la frase del chico respecto a la rareza de la mujer es explicativa, innecesaria. Ya lo hemos visto y tiene más fuerza sin que nos lo digan. Se queda en una especie de chiste que le resta tensión a la historia.

Y la última escena sobrante es la del policía. Parece una crítica social respecto al sistema de búsqueda de adultos, pero no aporta a la historia. Bastaría con verle salir de una comisaría de policía. Con saber que denuncia su desaparición tenemos suficiente.  De hecho, la escena de los carteles permite trasmitir mejor el dolor de la desaparición. Ganaría peso si se acortara la del policía.

Estas son en definitiva mis sugerencias de mejora de cara a redondear esta historia que como ya digo, tiene una muy buena simiente y los cambios que propongo podrían llevarse a cabo en montaje.

Respecto a la realización no tengo nada que objetar. Con ese primer visionado me pareció que iluminación, planos y caracterización funcionaban. Se aprecia el trabajo y las ganas. De verdad, me alegra que haya dinero público para fomentar obras como estas y espero que vuelvan a rodar otra historia en no demasiado tiempo.

NOTA posterior:

El jefe de producción me ha escrito un email en el que acepta mis críticas. Reconoce que la historia podría haberse tratado con más mimo, pero que se ocuparon más de los aspectos técnicos.

Por otra parte alabo su valor al aceptar que publique esta crítica tal cual he considerado, sin endulzarla.

Imagen: “Marina” óleo sobre lienzo pintado por mí hace muchos años.

Al final me decidí a leerlo y me ha gustado más de lo  que esperaba.  (Por algún motivo creía que no me iba a convencer)

Los capítulos de Jon, Tyrion y Sansa se me hacían pesados al principio, pero pronto le cogí la gracia a todos.

Tendré que comprar el siguiente. En fin.

Estoy pensando en hacer una entrada sobre rubios ligeramente engreídos/seductores/malvados de ficción porque es ponerme uno delante  y cautivarme xD

Jaime Lannister me ha encantado.

“Las cosas que hago por amor”, que gran frase y escena.

Ya diré más :D

Hace diez años y dos días fue mi 16 cumpleaños.

Le había pedido a mi padre el Final Fantasy VII como regalo. Tenía una idea muy vaga sobre lo que encontraría en el juego, apenas unos rasgos sobre su estética y trama, pero algo me decía que tenía que jugarlo.
Y mi padre regresó esa tarde con el Final Fantasy VIII que acababa de salir. Me quedé un momento dudosa con aquella caja en las manos. Le di la vuelta. En letras blancas ponía “Esta será la mejor experiencia de tu vida”.

—¿Lo devuelvo? —preguntó él.
Yo me mordí el labio.
—No —murmuré. Sentí calor en el pecho. Una especie de presentimiento—. Me lo quedo.
Y ya sólo con la introducción me quedé paralizada. Aquel “Liberi fatali” sonando entre unas olas CG que parecían tan reales que creía oler la sal, los pétalos flotando en un mar de hierba con Rinoa allí sola, a la espera, y al fin, Seifer y Squall, luz y oscuridad, los futuros caballeros de la bruja enfrentados en la batalla que los marcaría a ambos, literalmente, para siempre.

Después vinieron tantos personajes inolvidables y el calor que me provocaba necesidad de compartir mi pasión me llevó a encontrar un foro de fans de Final Fantasy (FFmaniacs) del que formé parte muy activa durante años. En este foro hice amigos importantísimos con lo que aún tengo un trato asiduo. Tuve además el privilegio de conocer allí al traductor a español del VIII, IX y X , al que pude consultar algunas dudas que tenía. Maechen, se llamaba en el foro.
Han pasado casi diez años de aquello y ayer, al hablar del lanzamiento del FF XIII con uno de aquellos amigos que hice en el foro, me quedé un momento sin aliento.

“Será la mejor experiencia de tu vida”, decía. Entonces sonaba pomposo, un anuncio exagerado y poco creíble, ahora solo puedo asentir. Cuando una obra de arte está bien hecha te remueve, te cambia. No eres el mismo cuando acabas de leer una gran novela o ver una película realmente buena, y tampoco eres el mismo cuando, tras la épica batalla final de un Final Fantasy llega el desenlace. Un final que se desea conocer, pero que al mismo tiempo deja con el vacío de la despedida de unos personajes y lugares que han marcado su huella para siempre.

Porque yo recorrí Balamb, Esthar y Galbadia. Surqué los cielos, el espacio, visité grutas llenas de peligros y castillos iluminados por una inmensa luna.
Después vinieron muchos otros FF (VII, IX, VI, X, XII) y cada uno lo disfruté de una manera muy especial. Todos fueron puertas hacia mundos inolvidables. Puertas que enlazaban de manera muy especial con mi deseo de toda la vida.
Desde muy pequeña quise ser escritora. Deseaba crear mundos nuevos llenos de magia y personajes que enraizaran en el imaginario de la gente, como otros escritores habían hecho conmigo. Pero, tras aquel primer Final Fantasy, mi anhelo viró un poco. Deseé ser guionista de Square, quería escribir mis propios Final Fantasy. Aquel sueño tenía poco futuro, pero aún así disfruté escribiendo junto a amigos que hice en aquel viejo foro, una historia que continuaba la de FF VIII.

Hace mucho que no escribo nada relacionado a FF. He regresado a mis propios universos, pero sin duda Final Fantasy, de manera consciente o inconsciente ha sido una influencia importante en mis escritos, tanto como los escritores a los que más admiro. Y es que uno no pude uno desprenderse de lo que le ha marcado.

¿Entonces cual es mi sueño?
Mi sueño es crear mundos tan sólidos y mágicos como los de Final Fantasy y que haya gente que se sienta tan inspirada y alentada con mis textos, como lo ha hecho esta saga conmigo.
Eso deseo. Eso y que siempre haya nuevos Final Fantasy que vivir, o al menos tener tiempo para desempolvar los viejos juegos y darme un revitalizante paseo por Esthar, Burmecia, Nibelheim, Figaro, Macalania, Bhujerba… Y ahora al fin, también por Cocoon.

Diez años de magia, diez años de sueños, diez años de amigos inolvidables que también sentían esa misma pasión.

(Esta crítica la hice para Sikö y Denee. Podéis leerla, así otras muchas  críticas, relatos, noticias… en: http://www.sikoydenee.com)

Reflexión sobre lo animes “Romeo X Juliet” y “El conde de Montecristo –Gankutsuou”

Ambos animes son adaptaciones de obras literarias, aunque lo más interesante es el hecho de que pertenecen al género fantástico mientras que los textos en las que se basan carecen de estos elementos.

Veamos ambos ejemplos por separado.

Romeo X Juliet

En “Romeo × Juliet” lo fantástico es el propio mundo. Una ciudad/continente que flota en el aire y que se llama “Neo Verona”. Existen una especie de pegasos con cola de dragón llamados Ryūba que son un símbolo de status (Romeo tiene uno de ellos).

Aparece como personaje el mismo “Willian Shakespeare”, que es dramaturgo y tiene escaso éxito con sus obras. Se hacen referencias a otras piezas literarias del autor durante la serie, en especial en los nombres de algunos personajes.

Como ya se ve, la serie es una adaptación muy libre de la obra y encandila más por su estética cuidada que por su guión.

El planteamiento es el siguiente: Lartes Montesco (padre de Romeo) quería hacerse con el poder y vengarse por un hecho de su infancia ocasionado por un Capuleto. Ataca por tanto a la familia real de Neo Verona, los Capuleto. Se introduce en el palacio y asesina a los reyes. Tan sólo Julieta, la pequeña hija del matrimonio, logra escapar junto con su mejor amiga Cordelia. Les ayuda un súbdito leal a Capuleto, el capitán Conrad.

Pasan catorce años, y Julieta vive escondida dentro del teatro propiedad de William Shakespeare. Ha de ocultar su identidad ya que Montesco la busca para matarla. Se hace pasar por un extra del teatro. Para ello viste de chico y lleva peluca. Además, en su tiempo libre es el Torbellino Rojo, el salvador de Neo Verona (una especie de “Zorro” enmascarado que ayuda a los aldeanos contra la tiranía de los Montesco.)

La guardia de la ciudad atrapa a una chica sospechosa de ser la superviviente de la casa Capuleto. Entonces el Torbellino rojo (Julieta) sale al rescate. Los guardias la persiguen y mientras huye cae por un precipicio. Un joven noble que vuela sobre el lomo de uno de los pegasos de Neo Verona la salva. Se trata de Romeo, pero en ese momento ninguno de los dos conoce la identidad del otro.

A partir de ahí Julieta sabrá de su pasado y la misión que debe cumplir para restaurar a la casa Capuleto en el poder, librando a la ciudad del tirano Montesco. Además, como no, habrá una trágica historia de amor entre Romeo y Julieta, facilitada por el hecho de que Romeo no tiene nada del carácter de su padre. Es por el contrario un chico encantador y decidido a gobernar Neo Verona de una forma muy distinta (cosa que, por supuesto, le complicará la relación con su padre y la vida en general, hasta el punto de ser desterrado de Neo Verona).

El conde de Montecristo – Gankutsuou

En “El conde de Montecristo” tenemos una ambientación futurista de ciencia ficción. Aunque también mezcla elementos del siglo XIX propios de la novela. Así pues, tenemos mansiones, carruajes de caballos, vestuario, fiestas decimonónicas junto a alta tecnología y viajes espaciales. Y he de decir que esa mezcla funciona y es uno de los mayores atractivos de la adaptación junto a las texturas usadas en la animación y la banda sonora.

La historia comienza en un carnaval en la luna en el año 5053. Allí, el protagonista (Vizconde Albert de Morcef en el caso del anime) conoce al Conde de Montecristo y queda fascinado por él.

A partir de aquí tendremos viajes interestelares, una París bastante extraña y lo que menos convence, las batallas de “mechas” (robots gigantes manejados por una persona desde el interior). Parece que estén puestas con calzador para atraer a los fans del género “mecha”, ya que esta serie funcionaría mejor sin ellos.

Por otra parte, en este anime, la estética refuerza el carácter fantástico de la historia. Se utilizan capas de texturas de una manera que recuerda en gran medida a la obra del pintor simbolista Klimt (en especial en la figura de Haydee).

Podemos añadir que el propio personaje del conde es un elemento fantástico: una especie de vampiro de piel azul que no necesita comer ni dormir, que tan solo vive para su venganza, mientras el demonio con el que hizo un pacto en el Château de If lo va consumiendo hasta quedarse con su cuerpo y alma.

Lo más curioso es que pese a los elementos fantásticos, ajenos a la obra original, esta adaptación es, en esencia, mucho más fiel que la primera película que se hizo del libro (“The Count of Monte Cristo” en 1934), que eludía personajes y tramas, mientras que en ésta aparecen todos.

Asimismo, la mayor modificación quizás sea el cambio de enfoque que en el anime pasa a Albert. Por tanto, mientras en la novela la búsqueda de venganza del conde se ve de manera compasiva, en el anime se convierte al Conde en un antagonista en cierta forma al ser el causante de los males que irán sucediéndose en la vida de Albert. Pero aún así, Albert comprende las motivaciones del Conde y el espectador lo hará con él, aunque manteniendo cierta distancia.

Además al inicio de cada capítulo, sobre una pieza de música espléndida, una voz en francés (del conde) nos habla de sus propias motivaciones y sentimientos.

~~

Así pues, tenemos dos formas distintas de abordar la inclusión de elementos fantásticos. En “Romeo X Juliet” los elementos fantásticos, en especial los árboles mágicos de los que no he hablado por no desvelar la trama, crean una nueva historia en la que se entretejen elementos de lo más interesantes, pero es más un juego con el espectador que una versión de la obra original. Curiosamente, mediante los cambios que se establecen en la historia, la venganza pasa a ser un tema central también.

En “El conde de Montecristo” por otra parte, los elementos fantásticos se utilizan para contar de otra forma la historia original, dándole un nuevo enfoque pero manteniendo la esencia. Es decir, renovando la historia para nuevos espectadores que quizás se sientan atraídos a la obra original gracias al anime.

Esa es la comunidad de los hipogrifos, nuestro gremio de escritores de fantasía. :)
Estoy muy orgullosa de ser parte de este proyecto.
en este momento además está en portada un relato mio de terror, “Entre espejos”.

Echadle un vistazo :)